Lidiando con pronombres y gerundios

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Por Geraldine Woods

La regla sobre los pronombres posesivos y los gerundios se rompe tan a menudo que puede ser una batalla perdida. Sin embargo, la regla no es completamente inútil, como muchas de las otras reglas que la gente rompe. Además, esta regla es realmente lógica. Algunos sustantivos que terminan en -ing son creados a partir de verbos.

Cuando pones un pronombre delante de uno de estos sustantivos, debes estar seguro de que el pronombre es posesivo. A los realizadores de pruebas estandarizadas les encanta comprobar si conocen este hecho. Y ahora lo sabes! Aquí hay algunos ejemplos:

¿Por qué posesivo? Este es el razonamiento. Si pones un pronombre posesivo delante del sustantivo, el sustantivo es la idea principal. Si lees

No tienes toda la información que necesitas. Prácticamente te estás inclinando hacia adelante, esperando la siguiente palabra. Contrasta el ejemplo anterior con éste:

Ahora puedes parar. Tienes toda la información que necesitas. El pronombre posesivo te envía hacia adelante; un pronombre objeto te detiene en frío. Por lo tanto:

Algunas palabras -ing no fueron creadas a partir de verbos, y otras -ing no son sustantivos. No se preocupe por distinguir entre uno y otro. Sólo tienes que aplicar esta sencilla prueba: Necesitas un posesivo si el significado de la oración cambia radicalmente cuando dejas caer la palabra”-ing”. Echa un vistazo a este ejemplo:

Si dejo caer la palabra clave, la frase dice

Ahora hay un cambio radical de significado. Claramente la frase es incorrecta. La versión correcta es

Ahora el foco está en cantar, no en mí.

¿Cuál es la frase correcta?

Responde: La frase A es correcta. El entrenador no paraba de hablar de mi swing en cada campo y nunca mencionó nada de mi vida personal. (En la frase B, me lo está prohibiendo, a todos yo.)

Prueba con otro. ¿Cuál es la frase correcta?

Responde: La frase B es correcta. El jefe no te conoce lo suficiente como para odiarte (el significado de la frase A). La oración B pone el énfasis en la respuesta. El posesivo que tu pones ahí. El jefe se opone a”¿Qué pasa, amigo?” como introducción de un cliente a la compañía.

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